CUPCAKES

CUPCAKES DE CREMA QUEMADA

El subtítulo del blog es Cakes, Cupcakes & Guilty Pleasures y me había dado cuenta que aún no había publicado ninguna receta de cupcakes. Y esto no podía seguir así. Y como ayer era San José, y en San José se como crema quemada, la solución era obvia, no? Cupcakes de crema quemada.

Aviso a navegantes: la crema no me entusiasma (sobre todo en rellenos); la única manera en que me gusta es quemada. Ese toque crujiente… ese toque a tostado… Mmm… Eso sí que esta bueno. Así pues, ésta receta de hoy seguramente será de lo poco que veáis en este blog con crema. Y ya puestos a hacer avisos, os aviso también que no me gustan los postres con limón. Ergo, si buscáis recetas de lemon pie y compañía, siento que aquí tampoco los vais a encontrar.

Como os decía antes, no soy muy fan de la crema. Y es por esto que ayer fue la primera vez que hacía. Qué miedo! Porque, no nos engañemos, la crema tiene un puntito complicado, que te despistas un poco y puedes acabar fácilmente con huevos revueltos. Así pues toda la concentración puesta en la crema. Y en no perder el brazo en el proceso de batido. Aviso a navegantes: la crema se hace a mano. Y se tiene que batir, batir mucho. Vamos que la elaboración de la crema puede sustituir fácilmente una sesión de gimnasio.

Y otra de las dificultades añadidas de esta receta era el quemar la crema. Porque estrenaba mi regalo de reyes: el soplete. Yo en la vida había utilizado el soplete. El bricolaje no es lo mío. Además tengo mis antecedentes de piromanía. Una vez casi les quemo la cocina, recién estrenada además, a mis padres. Friendo unas croquetas. Con visita de los bomberos incluida. (Ya veis, este parece el post de las confesiones…). Así pues, visto mi historial, no las tenía todas de cómo podía acabar la historia. El estreno del soplete acabaría con unos hermosos cupcakes de crema quemada, o con la cocina en llamas? Supongo que por la foto inicial habréis deducido que esta pequeña aventura acabó con un final feliz…

Versió 2

CUPCAKES DE CREMA QUEMADA

Receta del libro Home Sweet Home de The Hummingbird Bakery (sí, lo sé, dos recetas seguidas de The Hummingbird Bakery. Qué poca originalidad. Prometo que a la siguiente cambio…)

Para el cupcake (para 6 cupcakes)

35 gr de mantequilla a temperatura ambiente

105 gr de harina (tamizada)

125 gr de azúcar

½ cucharada sopera de levadura

¼ cucharadita de sal

105 ml de leche

1 huevo grade

½ cucharadita de extracto de vainilla

 

Para la crema

330 ml de leche

3 yemas de huevo

60 gr de azúcar + un poco para la decoración

20 gr de harina

20 gr de maicena

ralladura de media naranja

 

El primer paso será hacer la crema: pondremos la leche a hervir. Mientras se calienta, en un bol, mezclaremos las yemas con la harina y la maicena, haciendo una pasta; si veis que os queda muy espesa, podéis añadir un poco de la leche que se está calentando para aclararla un poco.

Una vez la leche a hervido, la retiraremos del fuego y mezclaremos 4 ó 5 cucharadas con la pasta que hemos hecho a partir de las yemas, la harina y la maicena. Cuando esté todo bien integrado, lo añadiremos a la leche y llevaremos de nuevo el cazo al fuego. Y preparados, porque aquí empieza la maratón del batido. Batiremos constantemente hasta que empiece a hervir. Una vez que hierva, incorporaremos la ralladura de naranja, y seguiremos batiendo  (sí, lo sé, el brazo ya empieza a doler) durante 3 ó 4 minutos más para asegurarnos que la harina y la maicena están bien cocinadas. Llegados a este punto es importante controlar el tiempo y no exceder los 3 ó 4 minutos, pues podemos encontrarnos con que la crema se ha convertido en huevos batidos…

Versió 2

Una vez acabada la crema, la pondremos en una bandeja y la taparemos con papel film (el film tiene que tocar la superficie de la crema, para evitar que se forme una costra) y dejaremos que se enfríe.

Mientras la crema se enfría, preparemos los cupcakes: mezclaremos la mantequilla, la harina, el azúcar, la sal y la levadura hasta que alcancen una consistencia de migas.

Por otro lado, mezclamos en una jarra el huevo con la leche y la vainilla. A velocidad baja, añadiremos, gradualmente, este líquido a la mezcla anterior hasta que este bien integrado. Entonces subiremos la velocidad de la batidora hasta que tengamos una crema suave y sin grumos. Llegados a este punto, bajaremos de nuevo la velocidad de la batidora y acabaremos de incorporar el líquido a la mezcla de manera gradual.

Cuando tengamos una masa uniforme y bien integrada, ya estará lista para pasarla a las cápsulas, que habremos preparado previamente en la bandeja para cupcakes, y ponerlas en el horno, precalentado a 170 grados, durante unos 20-25 minutos o hasta que los pinchemos con un palillo y éste salga limpio. Una vez fuera del horno, dejaremos que los cupackes se enfríen un poco en la bandeja y a continuación los trasladaremos a una rejilla hasta que se enfríen completamente.

Entonces la crema ya estará también fría. La batiremos un poco de nuevo para que vuelva a tomar textura, y con la ayuda de un cuchara de helados colocaremos la crema encima del cupcake. Con una espátula acabaremos de darle forma y la cubriremos con un poco de azúcar. Cogeremos el soplete y , con cuidado, quemaremos el azúcar. Como por arte de magia, veremos como el azúcar se empieza a tostar y empieza a tener un color doradito. Eso sí, cuidado con no quemar la cápsula!

Versió 2

Y listos! Ya tenemos nuestros cupcakes de crema quemada. Qué os han parecido? Habéis tenido en el brazo de tanto batir la crema?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s