OTHER GUILTY PLEASURES

ADIÓS HORNO, HOLA CONGELADOR: POLOS DE MANGO Y COCO

Ha sido pisar la playa y poner el modo verano en ON. Con el calorcito cada vez apetece menos encender el horno y más comer cosas fresquitas (léase helados). O sea, que por una semana dejamos el horno a un lado y nos vamos al congelador con estos polos de mango y coco. Vamos, la major opción para refrescarse. Muy sanos, y encima cargados de fruta. Y muy muy fáciles. Y rápidos. Y buenos. Vamos, que no hay excusa posible para no hacerlos. Un éxito seguro, porque ¿a quién no le gusta un polo?

POLO 4

Cuando era pequeña era muy fan del Friguron. L@s que crecisteis en los años 80/90 seguro que os acordáis (os acordáis y os estáis preguntando porque Frigo lo retiró del mercado, ¿a que sí? Si es que siempre retiran lo mejor…). Para los más jóvenes, os explico que era un polo que reproducía la cabeza de un tiburón, y era de color azul. También me gustaban mucho el Frigodedo y el Drácula (¿aún existe el Drácula?). Todos ellos de colores poco discretos. Y como es obvio, si me gustaban, más que por su sabor, era porque después te quedaba la boca de colores. Y eso molaba. Molaba mucho

Pero si había alguien a quién esto no le molaba, para nada, era a mi madre. Cuando íbamos al quiosco de los helados, siempre se reproducía la misma conversación: – ¿Qué helado quieres? – Frigurón/Frigodedo/Drácula (según el día) – No. Escoge uno que no sea de hielo. Y así mi deseo de Frigurón acaba convertido en un cucurucho de chocolate. Sólo en ocasiones muy muy especiales, o sea una o dos veces en todo el verano, conseguía convencerla.

El quid de la cuestión según mi madre era el hielo. Nada de polos, porque según ella, eso no era más que un montón de hielo con colorantes artificiales. Sí, cuando aún no se miraba tanto lo que se comía y las semillas de chía estaban aún por descubrir, mi madres ya se preocupaba por los colorantes y conservantes. Está visto que mi madre era una avanzada a su tiempo. Y así, también en otro alarde de modernidad, mi madre compró unos moldes de polo y me preparaba ella los polos, a base de zumo de limón. Y recuerdo que siempre, siempre estaban ácidos. Porque claro, mucho azúcar también era malo…

IMG_8190

Y unos cuantos (muchos) años después, el verano pasado, trasteando por la web de Martha Stewart, di con un montón de recetas de polos. Y me acordé de esos moldes de mi infancia. Y le pedí a mi madre que rescatara los moldes del baúl de los recuerdos. Pero resulta que en el cambio de cocina los moldes acabaron en la basura. Así pues, y a falta de moldes vintage, aprovechando una visita a Ikea, me agencié con unos. Y empezaron las pruebas.

Creo que estos que os traigo hoy son los mejores que he conseguido hasta el momento. Y los primeros de este verano. La idea la saqué de unos polos que encontré en Pinterest, pero la receta es de cosecha propia

POLOS DE MANGO Y COCO

Ingredientes (para 6 polos)

Medio mango

Un yogur griego de coco

Un chorrito de leche de coco

POLO 5

Como podréis podido adivinar por la escasa lista de ingredientes, esta receta no tiene mucho misterio: cortamos medio mango y lo pasamos por la batidora. Para facilitar el batido, y para que no quede muy espeso, le echamos un chorrito de leche de coco, hasta que veamos que ha aclarado un poco, pero sin ser demasiado líquido (lo siento, pero lo hice a ojo). Cuando tengamos la textura deseada, pasaremos la mezcla al molde, llenándolo hasta la mitad. A continuación, pondremos los moldes en el congelador durante aproximadamente una hora, para que cojan un poco de consistencia y así los dos sabores no se mezclen.

Mientras los polos se enfrían, vamos con la parte de coco: pondremos el yogur griego de coco en la batidora y como en el caso anterior lo aclararemos un poquito con un chorrito de leche de coco.

Cuando ya haga una hora que habíamos puesto los polos en el congelador, los sacaremos y acabaremos de rellenar los moldes con la mezcla de coco. Los devolvemos al congelador y en unas 4 ó 5 horas ya estarán listos.

Rápido y fácil.

POLOS 2

PD: Si cuando era pequeña me enfadaba cada vez que no podía comer un Frigurón, también tengo que decir que ahora entiendo a mi madre. Si es que llego a tener hijos algún día, no es que no les deje comer polos de hielo, es que no les dejaré ni olerlos….

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s